Con solo pensar en él, se me viene a la memoria tantas cosas lindas y divertidas, ocurrente, rápido, con una reacción, siempre genial, durante años recorrió las calles de Hernando, repartiendo el diario Puntal, nuestras «peleas», lógicamente, Boca, River, pero Andresito, siempre se las arreglaba para zafar. Era de esos personajes, que a pensar que ya hace un tiempo no se lo veía tanto en la calle, su sonrisa, su abrazo, su cariño, era su carta de presentación. En gorriones, fue también protagonista, en estos últimos tiempos, su segunda casa, pintando, cocinando, y divirtiendo al resto. Andrés Leonardo Russo, tenía 66 años, falleció este sábado, voló al cielo un ángel, te vamos a extrañar amigo.