Si bien hace un par de meses que sabíamos que estaba un poco desmejorado, uno siempre siente la tristeza cuando se va de este mundo, un ser humano tan solidario, colaborador, buen esposo, abuelo, trabajador incansable por los jubilados. Sera por eso que se lo va a recordar siempre, hasta hace poco tiempo presidente de la Asociación Mutual Hernando, el Centro de Jubilados era su segunda casa, y siempre estaba listo para hacer algo en favor de ellos. Su vida la pasó acompañado por una ejemplar esposa que siempre lo apoyó en todo, por eso nuestras condolencias a Lidia por la perdida de su compañero de vida y a toda su familia. Rodolfo el gran bailarin como yo le decía respetuosamente y en un momento de tanto dolor, para este cronista queda esa imagen de una persona alegre, dinámica y siempre alentando, inclusive a los más jóvenes para que continúen con la obra que el comenzó. Además estuvo en todas las instituciones de bien público y dejo una huella que no se borrará jamas.-Su sepelio fue este domingo en el cementerio de la ciudad de Hernando.