Cada día que viene a integrar el calendario de nuestras vidas, trae consigo un sinnúmero de circunstancias a develar. A veces, buenas; en otras, no tanto. Seguramente para la estadística el día 25 de julio del 2014 será una fecha como muchas. Pero para las calles de nuestra ciudad será un día distinto: a muerto CARLITOS..! Así. Simple y sencillamente CARLITOS, sin necesidad de agregar el apellido para saber quién es. La particularidad de su existencia fue ser un poco parte del paisaje cotidiano, de una ciudad que hasta le construyó una casa que vino a reemplazar la precaria vivienda que lo alojaba, que le «puso en la bolsita» algún alimento para su subsistencia física, que lo vió pasar acompañado de sus fieles amigos a cualquier hora del día con rumbo indescifrable, que escuchó de su boca algún …»sabés como le dicen a……». Su DNI  dice Carlos Alberto Fonsfría, pero para el común denominador de la sociedad fue y será por siempre CARLITOS el de los perros. Un protagonista diario de la escenografía rutinaria de la calle. Sin puesto fijo. Sin un lugar elegido por convicción. Sin  la posibilidad de estar donde hubiese querido( a lo mejor), o pàrticipar, como todos de muchas cosas..Esa fue su vida. Nunca sabremos si le gustó o estuvo obligado a vivirla así. Jamás podremos entender el porqué de muchas cosas, y ésta quizás sea una de ellas. ¡Chau CARLITOS…! Ojalá encuentres (si existe) el lugar al que no pudiste acceder en tu paso por la existencia. Tu humildad no es un motivo para que te borres de la memoria de nadie. Al contrario, servirá para nos demos cuenta que al mundo, con un poquito de sentido común lo podemos hacer mejor entre todos.