En honor al médico cubano Juan Carlos Finlay Barrés, autor de un gran descubrimiento científico de la medicina, se estableció que cada 3 de diciembre se celebrara el Día Del Médico. Cualquier tipo de celebración es importante, pero mucho más lo es cuando el Día D está destinado a los que trabajan por la salud de sus semejantes. Simplemente por esto es que hoy es una fecha propicia para recordar con verdadero orgullo a quienes representaron y representan al país munidos de toda la sabiduría y una entrega por el prójimo que equipara en virtudes a las de su profesión. Podríamos hacer muchos nombres, no obstante quiero resumir en dos el valor inconmensurable que tienen los que abrazaron con pasión y elevado altruismo su vocación médica: El Dr. Laureano Maradona y el gran René Favaloro. Ojalá nunca nadie necesite de ellos (…imposible..!), pero cada vez que se requiere su presencia sea para encontrar no sólo una solución para la salud, sino también encontrar un aliado para sobrellevar momentos difíciles , en los que el dolor se apodera de nosotros. Nunca mejor el título de éste rincón, porque las grageas son unos «portadores de alivio para ciertas dolencias» , y en el lenguaje médico son muy habituales. Para todos los que transitan por los pasillos de sanatorios, hospitales o centros de salud diariamente, tratando de devolverle la sonrisa a un paciente, llegué un saludo, un abrazo, un agradecimiento por su lucha permanente por la vida. ¡FELIZ  DÍA…!