Todas las profesiones u oficios tienen su  importancia dentro de la maquinaria humana del trabajo. Unos con más preponderancia que otros, pero todos necesarios, ya sea para la sustentación propia o para la producción colectiva. Quien tiene el privilegio de poder comunicarse con sus semejantes a través de un micrófono, proponiendo, aconsejando, publicitando o difundiendo es, quizás, uno de los profesionales más envidiables, ya que además de hacer lo que le gusta tiene la posibilidad de transmitir lo que piensa. Hoy es el Día del Locutor- establecido en 1950 tras la creación de la Sociedad Argentina de Locutores. Es por ello que desde este humilde rincón quiero llegar a cada uno de los que a diario ejercen esta actividad para desear que disfruten de un día distinto, no en lo cotidiano de su labor sino en la recepción de afectos que cada oyente puede y debe manifestarle, porque merced a su compañía permite conocer lo que sucede, enterarnos de lo que ocurrió y estar al día con cuantos hechos se producen dentro de nuestra sociedad  y de otras sociedades vecinas y no tanto. ¡Felicidades, queridos locutores y locutoras …! Y que ojalá cada cosa que deban divulgar no sean sino buenas noticias…!