Tal como estaba programado, el Cuerpo de Bomberos Voluntarios, desplegó en Plaza San Martín, todo su potencial humano y logístico, donde el público en general pudo observar y los chicos principalmente, acceder a dar una vuelta en la autobomba, o tener en sus manos una manguera con un potente chorro de agua, el sueño del pibe. Distintos puestos, hasta se podía saborear una taza de chocolate caliente, felicitaciones a todos ellos, por demostrar una vez más la verdadera vocación, que sin lugar a dudas, mantienen intacta todos los días.