El cumpleaños de cualquier hombre o mujer tiene una importancia especial para el que lo celebra, pero hay  personas que, por lo que significaron para la sociedad, cada nuevo año que agregan a su edad es una razón para beneplácito de sus familiares y de quienes no lo son. El 22 de febrero don Arturo Rodriguez y sus afectos principales elevaron una copa para brindar por sus ¡100 años!, un centenario de existencia que lo vio abrazado a su experiencia, construida con simpleza, sinceridad y trabajo. Su pasión por el fútbol lo llevó a jugar primero, llegando a hacerlo en Argentino de Quilmes de la Capital Federal. Luego, en su etapa de conductor, pasó por los clubes locales Independiente y Estudiantes , a los que llevó a diversas conquistas, basado en sus convicciones y sus conocimientos ; apoyando a cada uno de sus dirigidos con la sabiduría de un técnico y el afecto de un padre. Simultáneamente a su amor por el deporte también supo andar escenarios con el bandoneón sobre sus rodillas integrando orquestas de otras épocas. El fútbol y la música: conjunción perfecta en un hombre multifacético que, enfrascado en su chaquetilla blanca , desplegó su profesión de enfermero con dedicación y entrega, propio de quien sabe lo que quiere y quiere lo que sabe. FELIZ CENTENARIO, QUERIDO DON ARTURO….! Usted se dio un gusto al que no todos pueden llegar: en la quiniela de la vida acertó el premio a tres cifras.