Por razones de  «Cierre definitivo» hoy en la pizarra nuestro menú se integrará de varios platos, como para que no sobre ningún ingrediente en la «alacena». El mantel es de color verde esperanza; los cubiertos son sencillos utensilios con los que servimos durante cuatro años; las copas  son las mismas con las que brindamos por hechos importantes y logros valiosos para los hernandenses; el pan tiene el sabor de siempre porque fue amasado con simpleza y generosidad; el vino es un símbolo de amistad y el agua tiene la pureza y la cristalinidad en la que se reflejan nuestros deseos. A partir de mañana habrá nuevos «servidores», pero los comensales serán los mismos. Como «dueño» de este espacio sólo aspiro a que nadie sea más que nadie, ni menos tampoco. Que nos sentemos a la mesa a compartir, a discutir, a cambiar ideas, a brindar por cuanto merezca celebrarse. Poco importa el «glamour» o la sencillez de la comida, lo que nunca debe faltar en la mesa es el más preciado de los dones :el diálogo, mediante el cual se puede o no estar de acuerdo, se puede modificar el rumbo, se puede mejorar el accionar en conjunto, lo cual es indispensable para alcanzar los objetivos de todos. ¡Gracias por permitirme llegar a todos con esta cocina imaginaria durante cuatro años..! Por última vez alzo mi copa para desearles todo lo que cada uno merece en lo que haga, y que este nuevo año ya a punto de aparecer en el almanaque  sea el que traiga en sus alforjas la concreción de sueños, esperanzas y anhelos de  Hernando, Córdoba y de mi querida Argentina, sin excepciones..! ¡SALUD Y BUEN PROVECHO…!!!