Mezcla de sorpresa y satisfacción dejaron entrever los rostros y las expresiones de los primeros asistentes que se acercaron a una nueva muestra de productos y artesanías que realizan internos penitenciarios de los distintos establecimientos de la Provincia. La muestra, de entrada libre y gratuita, funciona en la plaza Rivadavia de Alta Córdoba en los horarios de 15 a 21 y se extenderá hasta el domingo próximo. En la feria se exponen diversos artículos de rubros tales como herrería, carpintería, mimbrería, textil, plantas de vivero y obras artísticas, todas producidas y fabricadas por internos, quienes son guiados por profesores especialistas en cada materia. Además, todos los productos y artesanías que se exhiben también están a la venta y a precios razonables. La actividad, inserta en el programa “Educar, crear y producir en prisión”, es llevada adelante por la secretaría de Organización y Gestión Penitenciaria y la Jefatura del Servicio Penitenciario de Córdoba, ambos dependientes del ministerio de Justicia y Derechos Humanos.

“Uno de los principales propósitos es difundir la tarea de reinserción a la comunidad que llevan adelante los establecimientos penitenciarios, además de capacitar a los internos y crearles un hábito laboral. Esta política también forma parte del tratamiento penitenciario que se brinda en las cárceles, junto a la educación, que es la otra arista que forma parte del tratamiento”, expresó Juan Esteban Gelos, director de Trabajo, Producción y Comercialización Penitenciaria.

Gelos agregó: “La gente al ver esto reacciona bien, nos da su apoyo y se sorprende de los trabajos que realizan los internos porque el desconocimiento de la gente hacia este tipo de actividades es general. Piensan que los internos están alojados en las cárceles sin hacer nada”.

Consultado, Juan Domingo Piña, uno de los profesores y encargado del taller de mimbrería y escobería, cuenta que “a los internos se les enseña, principalmente, más allá del rubro en sí, que vayan adquiriendo hábitos de trabajo”. Por eso las actividades se realizan de lunes a viernes en módulos de cuatro horas.

“Hay muchos que les gusta este trabajo específico en mimbrería, pero por otra parte sirve para contenerlos. Hay muchos que les ponen ganas, voluntad y en no más de un mes dominan el oficio. Pero, repito, lo primordial es inculcarles el hábito al trabajo para cuando salgan en libertad puedan reinsertarse socialmente”, agregó.

Entre los visitantes, Carlos expresó: “Realmente está bien darles la oportunidad para que en las cárceles haya gente que se dedica a hacer cosas artesanales de mucha valoración. Que se pongan a la venta, que les sirva y vean que cuando recuperen la libertad pueden hacerlo ellos solos”.

Algo parecido opinó Verónica: “Yo no sabía que era de internos hasta que leí el cartel. Los trabajos están espectaculares y ojalá que sirva para reinsertar a los internos y creo que comprando, como lo hago ahora, fomente aún más todo esto”.