La protesta dio comienzo días atrás con el despido de dos empleados; Franco Salgado y Pablo Costamagna, que según el Sindicato de Aceiteros Tancacha fue sin cauda y arbitrarios. El martes fue la última audiencia para la conciliación obligatoria, y el miércoles se concentraron en la entrada de la fábrica donde había gran presencia policial y esto enardeció a los afiliados al sindicato que denuncian haber sido amenazados por los policías. Desde la empresa, el presidente Ricardo Gentilli, dijo que pueden contratar y despedir a quienes quieran y que no darán marcha atrás en sus decisiones, mientras que el sindicato quiere reunirse con él.(foto e informe de RAFA TALONE-TANCACHA) MAS FOTOS EN EL FACEBOOK DE FM2000)