River consiguió este miércoles dar un paso más en su objetivo de seguir como protagonista de las definiciones de la Copa Libertadores, con un resonante triunfo como visitante de Argentino Juniors por 2-0, en la revancha de los octavos de final.

Dentro de un trámite parejo, «El Millonario» le dio de su propia medicina al «Bicho», porque, a partir de un pelotazo largo que guapeó Matías Suárez y, a pura potencia, definió Braian Romero con un derechazo al ángulo inatajable para el arquero Lucas Chaves, a los 35 minutos del primer tiempo.

En el complemento, la misma dupla gestó la jugada del segundo tanto, cuando Suárez se fue mano a mano con Chaves y cedió para Romero, que empujó al arco vacío.

Luego, el VAR anuló un tanto del colombiano Jorge Carrascal por una mano dentro del área para River, que se apoyó también en algunas intervenciones de Franco Armani.

Tras el 1-1 de la semana pasada en el «Monumental», River estaba obligado a convertir en su visita a La Paternal y logró su cometido de avanzar para citarse en cuartos de final con Atlético Mineiro de Brasil, que eliminó por penales a Boca en una serie repleta de escándalo arbitral.

Fue un gran partido de River. Es cierto que se le simplificó a partir del primer gol, pero supo tener solidez ante un rival que lo había complicado en el encuentro de ida.

Sabiendo de las fortalezas del «Bicho», el entrenador Marcelo Gallardo colocó a Bruno Zuculini de entrada para fortalecer el mediocampo junto a Enzo Pérez y neutralizó las corridas de los delanteros, una de las principales armas del local.

De hecho, el tanto de River que rompió el partido llegó desde esa fórmula: pelotazo de más de 35 metros de Héctor Martínez, para que Suárez guapee ante Torrén y Romero, que acompañó la jugada, aproveche el resbalón de Quintana para irse a pura potencia de frente al arco y definir con un derechazo tremendo al ángulo izquierdo.

A Argentinos le costó bastante generar acciones de peligro, pero tuvo el empate ante del descanso en un cara a cara de Hauche con Armani, que plantado en el medio del arco se encontró con la pelota.

La tranquilidad definitiva para el «Millonario» llegó de arranque en el complemento, cuando Enzo Pérez encontró entre líneas a Suárez, que rompió el offside con el control y no fue nada egoísta para ceder a Romero, que, tirándose al piso, empujó la pelota.

A partir de ahí, River se dedicó a controlar el trámite, Gallardo movió el banco para conseguir piernas frescas y en ningún momento tambaleó su clasificación.

“El Millonario», al igual que en toda la gestión del «Muñeco», sigue adelante en la Copa Libertadores y es el único de cinco equipos argentinos que pudo llegar a los cuartos de final.

FUENTE: CADENA 3